Ataxia

La ataxia es un trastorno de la coordinación de los movimientos del cuerpo. En la ataxia, se produce una desviación del eje corporal que compromete las acciones motoras de la persona. Estos problemas de coordinación son los que imposibilitan que el movimiento sea lo más preciso posible con poco esfuerzo, tal y como lo hacen los sujetos sanos. No cursa con parálisis ni con pérdida de fuerza.

Las ataxias pueden estar presentes desde el nacimiento o como consecuencia de una lesión cerebral. Asimismo, pueden presentarse de manera repentina o progresiva con el curso de una enfermedad degenerativa.

La falta de coordinación en la ataxia se debe al fallo en dos mecanismos fundamentales de información sensitiva, que son: la sensibilidad profunda consciente (haz de fibras nerviosas que atraviesa la médula espinal) y la sensibilidad profunda inconsciente (localizada en los núcleos del cerebelo y las conexiones de éstos con el resto del cerebro). El primero de ellos nos informa de la posición del cuerpo, percepción del peso o presión, vibración… es decir, todo aquello que nos permite desplazarnos en el entorno de manera adaptativa. Por otra parte, el segundo mecanismo de sensibilidad nos permite ajustar el tono y equilibrio del tronco y miembros superiores e inferiores.

Respecto al tratamiento de la ataxia, existen tratamientos sintomáticos y preventivos que evitan las contracciones y los espasmos musculares. En ocasiones las deformidades esqueléticas son susceptibles de cirugía. También se incluyen a veces complementos vitamínicos.

La rehabilitación de la ataxia, se centra en el ejercicio físico puesto que, aunque a veces se relacione la debilidad muscular y la atrofia con algún problema del músculo,el problema de raíz, es el desuso. De esta manera se busca la recuperación o compensación de los problemas que cursen. En este sentido la fisioterapia es el enclave en la rehabilitación de la ataxia. Además, recientes investigaciones demuestran que la combinación del entrenamiento físico junto con técnicas de neuroestimulación, pueden potenciar la mejora del paciente. Concretamente, un dispositivo de estimulación eléctrica transcraneal (tDCS), permite estimular el cerebro del paciente al mismo tiempo que realiza el ejercicio fisioterapéutico. Así, esta estimulación no-invasiva directa a la corteza cerebral, potencia el efecto del tratamiento, acelerando el mismo y mejorando los resultados.