Calidad de vida, permanencia del usuario en el domicilio en las mejores condiciones

El apoyo y comprensión a las personas con deterioro cognitivo tipo Alzheimer es un aspecto crucial para lograr una atención de calidad. En este sentido, es esencial que los cuidadores y familiares conozcan sus mayores dificultades a nivel psicológico y emocional para poder afrontar los problemas de la vida cotidiana con determinación. En muchos casos, en fases iniciales de la enfermedad se presentan estos síntomas de tal manera que si logran identificarlos y atenderlos correctamente (1), se sentirán más cómodos en ambientes que les son conocidos, como es el del propio hogar (2).

Las dificultades psicológicas y la pérdida de autonomía en actividades de la vida diaria impactan en gran medida en su calidad de vida e incrementan la carga de sus cuidadores (1).

El tratamiento no farmacológico, complementario en el manejo del deterioro cognitivo, es eficaz y efectivo, repercutiendo en la calidad de vida de los usuarios y sus cuidadores (3). Por ello, vale la pena ponerse en manos de los mejores profesionales del diagnóstico y del tratamiento, tanto farmacológico como no farmacológico, a la hora de abordar cómo reaccionar ante la aparición del deterioro.

El interés de toda la sociedad es que nuestros mayores sean más sanos, autónomos y con una óptima calidad de vida. Por ello, nuestro Centro Avanzado de Neuroterapia está orientado a aquellos usuarios y familias que deseen permanecer en su entorno habitual cualquiera que sea la fase de la enfermedad, ofreciendo una amplia gama de servicios con el objetivo de retrasar al máximo la evolución del deterioro, ya sea en el propio Centro de Terapia o bien mediante el servicio de ayuda a domicilio.

Concretamente, en la fase de valoración, el equipo interdisciplinar de Real Butterfly obtiene información del estado del usuario. Esto requiere la utilización de varios test y escalas propias de cada área. Esta información se sistematiza posteriormente en nuestro formulario de valoración PRAI y es utilizada como base para la fijación de objetivos individuales de mantenimiento o mejora a través de las terapias de intervención neuropsicológicas, físicas y funcionales.

En esta fase se lleva a cabo la valoración social (realizada a través de una entrevista personal por medio del formulario PRAI) y la valoración psicológica, por medio de la batería cognitiva CAMBCOG, la Escala de Depresión de Yesavage, la escala de ansiedad de Hamilton o la Escala de Sobrecarga del Cuidador Zarit, entre otras. La valoración de la Terapia Ocupacional se realiza a través del Índice de Barthel modificado y el Índice de Lawton y Brody, y también por medio de la Valoración de Destrezas de Ejecución Real Butterfly.

Por otro lado, realizamos una valoración fisioterápica, a través de la Escala de Berg Balance, la Escala EVA modificada, la Escala de espasticidad de Ashworth o la Escala de Actividades de la Vida Diaria de Schawab & England, entre otras. Si quieres obtener toda la información sobre las diferentes escalas de valoración utilizadas en nuestro Centro y en el Servicio de ayuda a Domicilio no dudes en consultar a nuestros profesionales.

El trabajo directo de estimulación neuropsicológica, funcional y física, repercute de manera efectiva en la calidad de vida y el estado de ánimo del afectado y así lo corrobora la experiencia de nuestros usuarios. En estos vídeos encontrará el testimonio de un familiar que cuenta de primera mano los beneficios directos del tratamiento en la calidad de vida del afectado.

 

 

Como nos cuentan Alicia y Jimena  en sus testimonios, la estimulación neuropsicológica que el centro ofrece aporta un beneficio directo y observable día a día en la calidad de vida del afectado y en su estado de ánimo.

En resumen, una buena calidad de vida para el usuario y su familia va a depender de tres puntos básicos: los profesionales de la medicina, los profesionales terapéuticos y la propia familia. La correcta coordinación entre estos tres elementos supondrá que la calidad de vida de usuario y familia se mantenga a pesar del avance del deterioro.

 

 

BIBLIOGRAFÍA
 
1.Grupo de trabajo de la Guía de Práctica Clínica sobre la atención integral a las personas con enfermedad de Alzheimer y otras demencias. (2010). Guía de Práctica Clínica sobre la atención integral a las personas con enfermedad de Alzheimer y otras demencias. Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. Guías de Práctica Clínica en el SNS. Cataluña: Agència d’Informació, Avaluació i Qualitat en Salut de Cataluña.
2.Administración de Servicios para Ancianos y Adultos. (2000). La Enfermedad de Alzheimer y Transtornos Relacionados. Washington, EEUU.: Departament of Social & Health Services.
3.Prieto, C., Eimil, M., López de Silanes, C., Llanero, M. (2011). Impacto social de la Enfermedad de Alzheimer y otras demencias. Madrid, España: Fundación Española de Enfermedades Neurológicas. Recuperado de: http://www.fundaciondelcerebro.es/docs/imp_social_alzheimer.pdf
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