Trastornos de Ansiedad

La ansiedad es un mecanismo adaptativo natural, que permite mantener a la persona alerta frente a un evento percibido como extraño, peligroso o que vaya a requerir un esfuerzo extra. Es por ello que un nivel de ansiedad moderado en ciertas situaciones es beneficioso a la hora de afrontar la situación que se nos presente en ese momento. Sin embargo, si este sistema de respuesta de ansiedad se mantiene a lo largo del tiempo, o diese lugar a una respuesta desmedida, dejaría de ser adaptativo y pasaría a afectar a la vida diaria de la persona. Es entonces cuando hablaríamos de un Trastorno de Ansiedad.

Nivel cognitivo-subjetivo:

Preocupación
Inseguridad
Dificultad para decidir
Miedo
Pensamientos negativos sobre uno mismo
Pensamientos negativos  sobre nuestra actuación ante los otros
Temor a que se den cuenta de nuestras dificultades
Temor a la pérdida del control
Dificultades para pensar, estudiar, concentrarse, etc

Nivel fisiológico:

Sudoración
Tensión muscular
Palpitaciones
Taquicardia
Temblor
Molestias en el estómago
Dificultades respiratorias
Sequedad de boca
Dificultades para tragar
Dolores de cabeza
Mareos
Náuseas

Nivel motor u observable:

Evitación de situaciones temidas
Fumar, comer o beber en exceso
Intranquilidad motora (movimientos repetitivos, rascarse, tocarse, etc.),
Ir de un lado para otro sin una finalidad concreta
Tartamudear
Llorar
Quedarse paralizado, etc.

Generalmente, el tratamiento habitual suele ser la intervención psicológica cognitivo-conductual y los fármacos ansiolíticos y antidepresivos. Por otra parte, la neuroestimulación no- invasiva, como el Neurofeedback  actúa sobre esta hiper-estimulación del sistema nervioso central ayudando a reducir el trastorno de ansiedad.