Trastornos por Déficit de Atención e Hiperactividad en adultos – TDAH

El TDAH es un trastorno de la conducta que aparece en la infancia y que se suele comenzar a diagnosticar en torno a los 7 años de edad, aunque en algunos casos este diagnóstico se realiza en la edad adulta. Es un trastorno en el que intervienen tanto factores genéticos como ambientales.

Este trastorno se caracteriza por un aumento de la actividad física, impulsividad y dificultad para mantener la atención en una actividad durante un período de tiempo prolongado. Conlleva una afectación en la esfera escolar o profesional, social y personal del individuo.

No todas las personas tienen el mismo cuadro clínico. En algunas de ellas predominan los síntomas de inatención, en otras los de hiperactividad e impulsividad y en otras se dan problemas tanto atencionales como de hiperactividad e impulsividad (cuadro mixto). Por tanto, hay diferentes subtipos de TDAH, dependiendo del grupo de síntomas que predominen.

El funcionamiento cerebral subyacente de los afectados con TDAH está caracterizado por una menor actividad funcional y un menor tamaño en el córtex prefrontal responsable de la planificación, la regulación de la conducta, el control inhibitorio, la flexibilidad y la atención sostenida entre otras funciones.

El abordaje terapéutico disponible en la actualidad se centra en reducir los síntomas del TDAH para mejorar el funcionamiento del individuo. Los tratamientos tradicionales incluyen medicamentos, psicoterapia, psicoeducación, o una combinación de ellos. Además en las últimas décadas ha habido un crecimiento del uso de técnicas no invasivas de neuroestimulación que actúan modulando la plasticidad cerebral. Entre estas técnicas se encuentra el Neurofeedback que modifica los patrones de ondas desadaptados ayudando a reducir así la sintomatología del TDAH.